Reflexión, Motivo: La Felicidad

Reflexión

Motivo: La Felicidad

Devyn Galindo shoots Daniela Braga for Nasty Gal Pre-Spring Lookbook

Será que cuando el alma duele es cuando llega un YO que cuestiona y hace la pregunta incomoda de ¿eres feliz?, y de pronto ahí esta esa sacudida, ¡pum!.. viene la siguiente pregunta ¿realmente lo eres?…vaya que esas preguntas muchos nos las hemos hecho, y quizá la felicidad se encuentre alrededor de una persona, de una cosa o de un momento pero creo que en realidad se encuentra en las decisiones que tomamos en cada uno de nuestros días, averiguar qué es lo que nos gusta hacer y llevarlo hacia esa dirección, “cuestión de elección y no de necesidad”. Uno puede fingir muchas cosas pero lo que no se puede fingir es eso precisamente, esa sonrisa reflejo de alegría, esa mirada reflejo de emoción y la garantía de que esta dentro de nosotros y no a lado de nadie, entonces, pues, seamos instante, seamos esencia, seamos felices…

Sirexana

Sueños y deseos

 

Hoy les quiero compartir un post de Alejandro Jodorowsky que me gustó mucho…¿Sueños o deseos?

 

El punto de partida de sueño y deseo es el mismo: nuestra mente.

-La vida del sueño queda ahí, en la mente. El sueño, por definición, está desligado de la realidad, carece de un fundamento que lo haga realizable. Por ese motivo, el sueño nos produce placer simplemente con volar libre por nuestra imaginación. El sueño no implica acción ni compromiso personal.

Pero un sueño se puede tornar en deseo.

-El diccionario define deseo como “movimiento de la voluntad hacia el conocimiento, la posesión o el disfrute de algo”. Por lo tanto el deseo implica acción y felicidad. El deseo es cambio.

La intención es parte de la voluntad que define al deseo, pero con rumbo concreto.

Aunque inicialmente hayamos enmarcado el deseo en una esfera concreta (por ejemplo, la laboral), los cambios, como la vida, son en red. El hecho de examinar las esferas de nuestra vida en la que puede influir nuestro deseo, nos mantiene ligado a nuestra realidad presente.

Y recuerda… los deseos siempre, siempre se cumplen.

Son fragmentos de “Cuidado con los deseos. Se pueden cumplir”, de José Martín Gris.

Sirexana

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